❯Filtraciones, goteras y humedades en Cádiz
Si tienes una gotera, una mancha de humedad en el techo o una terraza que filtra al piso de abajo, el problema casi nunca está donde aparece el agua. Te explicamos por qué pasa y cómo se resuelve para que no vuelva.
El problema
En la costa gaditana una cubierta sufre más que tierra adentro. El sol de casi todo el año calienta la superficie y la hace dilatarse a diario; el salitre y el levante desgastan los materiales expuestos; y las lluvias de otoño e invierno llegan de golpe, en pocos días. Con ese ritmo, cualquier punto débil termina dejando pasar el agua.
Ese punto débil casi nunca es el centro de la terraza. Son los solapes de la lámina, el encuentro con el peto, los sumideros, las juntas de dilatación y los remates de chimeneas o lucernarios. Y como el agua corre por debajo de las capas antes de salir, la mancha aparece a varios metros del lugar por donde entra. Por eso tantas reparaciones se repiten: se parchea donde se ve la humedad y la filtración sigue entrando por otro sitio.
Cada caso
Se usan casi como sinónimos, pero cada una tiene su punto crítico. El principio de la solución es el mismo en las tres: una impermeabilización continua, sin juntas, que llegue también a los encuentros.
El espacio exterior de una vivienda, muchas veces encima de una estancia habitada o del piso de un vecino. Lleva pavimento y tiene uso diario, así que la impermeabilización queda debajo o tiene que aguantar el tránsito. Cuando falla, se nota enseguida en el techo de abajo.
La cubierta plana y transitable de un edificio, la típica del casco antiguo. Suele ser comunitaria y acumula capas de reparaciones de distintas épocas. Los petos, los sumideros y los encuentros con miradores y chimeneas son por donde empieza casi siempre el agua.
El cierre superior de cualquier edificio: plana o inclinada, de teja, chapa, fibrocemento u hormigón, y no siempre transitable. En naves y cubiertas de chapa las filtraciones están en solapes, tornillos y canalones, que es donde el material se mueve con el calor. Si además la cubierta deja pasar el calor, se combina con aislamiento con poliuretano proyectado.
La solución
Lo que aplicamos es un revestimiento que se proyecta en caliente y forma, en segundos, una membrana continua sobre toda la superficie. Explicamos el material en detalle en impermeabilización con poliurea.
Proceso
Zona de cobertura
Trabajamos en toda la provincia de Cádiz — Chiclana de la Frontera, Cádiz capital, San Fernando, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera y el resto de la comarca — y, según la obra, también nos desplazamos por el resto de Andalucía.
Dudas frecuentes
Porque el agua entra por un punto débil —un solape, un sumidero, el encuentro con el peto— y corre por debajo de las capas de la terraza antes de salir. Por eso lo primero es localizar la entrada real, no parchear donde se ve la mancha.
No siempre. Si el pavimento está bien adherido, se puede preparar la superficie y aplicar la membrana encima. Si hay baldosas sueltas o huecas, se retiran antes. Es algo que se decide en la visita, viendo el estado de la terraza.
Muy poco: la membrana es transitable el mismo día en que se aplica. Lo que marca la duración de la obra es la preparación del soporte, no el secado.
La azotea de un edificio es un elemento común, así que normalmente la decide y la paga la comunidad de propietarios. Te damos un presupuesto que se puede presentar en la junta.
Sí. La membrana se adapta a cualquier forma y soporte: hormigón, mortero, chapa, fibrocemento o una impermeabilización antigua saneada. En la visita vemos qué preparación necesita tu cubierta.
Presupuesto sin compromiso
Cuéntanos dónde aparece el agua y los metros aproximados. Vamos a verlo sin coste y te damos un precio cerrado.
Proyectado de poliuretano y poliurea en la provincia de Cádiz